El control horario dejó de ser una mera recomendación para convertirse en una obligación legal que afecta a autónomos, pymes y grandes empresas. Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 8/2019, el registro de jornada es un elemento clave en la gestión laboral y, sobre todo, en la defensa jurídica ante conflictos con empleados.
En los últimos meses, diversos tribunales han dictado sentencias que obligan a empresas y autónomos a indemnizar o readmitir a trabajadores despedidos por supuestos incumplimientos relacionados con el fichaje, especialmente cuando la empresa no puede demostrar de forma sólida que el empleado actuó de manera negligente o fraudulenta.
En ASEREM analizamos qué está ocurriendo, por qué estos despidos están generando sanciones y cómo proteger tu negocio.
1. El registro horario: una obligación que protege al trabajador… y también a la empresa
El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores establece que:
“La empresa garantizará el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo.”
Esto implica que la carga de la prueba recae sobre la empresa. Si no existe un sistema fiable de fichaje, cualquier conflicto sobre horas trabajadas, ausencias o retrasos se resolverá en contra del empleador.
2. ¿Por qué los autónomos y pymes están recibiendo sanciones e indemnizaciones?
Los casos más recientes muestran un patrón claro:
- El trabajador es despedido por no fichar correctamente.
- La empresa no puede demostrar que el sistema de registro era fiable o que informó adecuadamente de su uso.
- El despido se considera improcedente o incluso nulo.
- El empleador debe pagar indemnización, salarios de tramitación o readmitir al trabajador.
Motivos habituales de sanción:
- Sistemas de fichaje inconsistentes o no implantados correctamente.
- Falta de formación o instrucciones claras al trabajador.
- Ausencias o retrasos no documentados.
- Despidos disciplinarios sin pruebas suficientes.
- Contradicciones entre el registro horario y otras evidencias (emails, cámaras, tareas realizadas).
📌 Normativa aplicable sobre despidos disciplinarios: (boe.es)
📌 Sanciones de la Inspección de Trabajo (LISOS): (boe.es)
3. ¿Qué sanciones puede recibir un autónomo o pyme?
Multas por incumplir el registro horario
Según la LISOS, las sanciones pueden oscilar entre:
- 751 € y 7.500 € por infracciones graves.
- 7.501 € a 225.018 € si se considera una infracción muy grave.
Indemnizaciones por despido improcedente
Dependiendo del salario y antigüedad del trabajador, pueden superar fácilmente los 5.000 – 20.000 €.
Readmisión obligatoria
Si el despido se declara nulo, la empresa debe readmitir al trabajador y pagar todos los salarios desde la fecha del despido.
4. Cómo evitar sanciones y proteger tu empresa
En ASEREM recomendamos implementar un sistema integral de cumplimiento laboral basado en cuatro pilares:
✔ 1. Sistema de fichaje fiable y auditado
Apps, biometría, tarjetas RFID o plataformas certificadas. Debe permitir trazabilidad y evitar manipulaciones.
✔ 2. Protocolos internos claros
Manual de uso del sistema de fichaje. Comunicación escrita y firma de recepción por parte del trabajador.
✔ 3. Formación obligatoria
Sesiones breves para explicar cómo fichar y qué consecuencias tiene no hacerlo.
✔ 4. Documentación exhaustiva
Guardar registros durante 4 años, tal como exige la normativa.
📌 Obligación de conservación de registros: (boe.es )
5. ¿Qué debe hacer un autónomo si ya tiene un conflicto por fichaje?
- Revisar el sistema de registro horario y comprobar si es defendible ante un juez.
- Analizar la carta de despido y verificar si está bien fundamentada.
- Recopilar pruebas adicionales (emails, cámaras, testigos).
- Consultar con un especialista en derecho laboral para evitar sanciones mayores.
En ASEREM acompañamos a autónomos y pymes en todo el proceso, desde la implantación del sistema de fichaje hasta la defensa jurídica en caso de conflicto.
Conclusión
El registro horario no es solo una obligación legal: es una herramienta de protección para la empresa. Los recientes casos de sanciones e indemnizaciones demuestran que despedir a un trabajador por fichar mal, sin pruebas sólidas, puede salir muy caro.
La clave está en prevenir, documentar y actuar con asesoramiento profesional.


