La administración pública española ha dado un paso definitivo hacia la digitalización plena y la accesibilidad ciudadana. En virtud de la Resolución de 2 de junio de 2026, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha habilitado formalmente la realización de trámites de prestaciones por desempleo a través de canales telefónicos y telemáticos, eliminando la necesidad de comparecencia física obligatoria.
Un Marco Legal para la Flexibilidad Tecnológica Este avance se sustenta en la Ley 39/2015, que reconoce el derecho de los ciudadanos a relacionarse electrónicamente con la Administración. El SEPE no solo cumple esta normativa, sino que la expande al permitir sistemas de identificación que van más allá de la firma electrónica convencional, siempre que se garantice la identidad y la voluntad del interesado.
Innovación en la Identificación: Del SMS a la Biometría La gran novedad de esta regulación es la diversificación de los métodos para acreditar quién es el solicitante. Se han estandarizado soluciones proporcionales al riesgo de cada trámite:
- Sistemas Concertados: El uso de Cl@ve y códigos de un solo uso enviados al móvil permite una interacción ágil y segura.
- Identificación por Contraste: El uso de referencias y datos personales específicos facilita el acceso a quienes no disponen de certificados avanzados.
- El Futuro: Identificación Biométrica: La resolución ya prevé la incorporación de tecnologías biométricas (como el reconocimiento de voz o facial) y una nueva aplicación móvil corporativa, supeditadas a su plena operatividad técnica.
Garantías Jurídicas y Seguridad Para los profesionales y usuarios de ASEREM, es vital destacar que estos trámites cuentan con las máximas garantías de autenticidad, integridad y no repudio. Cuando un ciudadano acepta un trámite mediante un código temporal o una grabación de voz, dicha evidencia se incorpora al expediente administrativo, produciendo los mismos efectos jurídicos que una firma presencial.
Conclusión La habilitación de estos canales responde a la necesidad de reducir cargas administrativas y evitar desplazamientos innecesarios, especialmente para colectivos con dificultades de movilidad o acceso tecnológico avanzado. Desde ASEREM, celebramos este avance que sitúa la eficacia y el servicio efectivo al ciudadano en el centro de la gestión pública.


