¿Han cambiado entonces los requisitos del despido?

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha confirmado la justificación de un despido disciplinario de un empleado que amenazó a dos compañeros de trabajo con expresiones como: «soplones, conozco tu dirección, llevaré un cuchillo y os cortaré» (Sentencia del TSJ de Castilla y León del 9 de octubre de 2023).

A pesar de que el empleado había presentado una reclamación salarial, el TSJ entiende que esta demanda no está relacionada con el incidente que justifica el despido. Además, sostienen que la empresa ha demostrado una causa grave y suficiente para justificar el despido disciplinario.

El caso juzgado en concreto

Una empresa informó a un empleado de su despido disciplinario por comportamientos violentos y amenazas el 15 de diciembre de 2022.

Su agresividad constante es inaceptable e incluso puede llegar a ser delictiva. Esta actitud genera gran inestabilidad en el personal de la empresa, afectando a su funcionamiento. Algunos de sus compañeros incluso han expresado su deseo de abandonar la empresa debido a su conducta violenta.

El día anterior, 14 de diciembre de 2022, al incorporarse a su puesto de trabajo, amenazó a sus compañeros de agredirles con un cuchillo, afirmando conocer sus direcciones privadas y calificándolos de «soplones». Esto fue a raíz de que usted recibió una notificación de la empresa regañándole por una falta grave, por hechos, con los que sus compañeros no tienen nada que ver.

Tales amenazas fueron escuchadas personalmente por su jefe directo, quien estaba en la oficina.

Inmediatamente después, usted subió a la oficina y le dijo a su jefe en términos muy agresivos que no volviera a enviar nada a su casa, que esto afectaba a su madre y le dijo a su jefe: «ojalá tu madre muera».

Sus colegas han decidido no denunciar penalmente sus amenazas, ya que temen que usted las lleve a cabo.

Los hechos descritos constituyen faltas graves y muy graves, lo que además conlleva una reincidencia en una falta grave, de distinta naturaleza a la notificada recientemente.

La sentencia: despido justificado. Amenazas a los compañeros

El TSJ de Castilla y León ratifica la declaración de un despido justificado. Se confirma la sentencia del tribunal de instancia que declaró la justificación del despido (eso sí, falló parcialmente a favor del empleado en cuanto a condenar a la empresa a pagar una cantidad de 2.858,90 euros brutos al empleado por concepto de diferencias salariales reclamadas).

En cuanto a la carta de despido, aunque el TSJ señala que es cierto que incluye algunas referencias y apreciaciones generales, también señala que describe los hechos específicos que llevaron a dicha decisión, lo que implica que el empleado conoce perfectamente las razones del empleador. A tal efecto, no tiene problemas para impugnarla.

En relación con el intento de clasificar la conducta, lo cierto es que el art. 55.1 del Estatuto de los Trabajadores no exige la tipificación como tal, lo que realmente requiere es la notificación por escrito al empleado, haciendo constar los hechos que motivan el despido y la fecha en que surtirá efecto, siendo todos estos aspectos debidamente cumplimentados; aun así, la empresa señala que se trata de faltas graves y muy graves.

Una vez cumplidos los requisitos formales, se planteará si la empresa ha aportado suficiente prueba, carga que, como correctamente señala el recurrente, recae sobre la empresa. En este punto, resulta de especial significado el hecho probado que señala que el 14 de diciembre de 2022, el empleado acudió al lugar de trabajo y amenazó a sus compañeros D. Isidoro y D. Jaime, a los que les dijo que eran unos soplones, que sabía dónde vivían y que llevaría un cuchillo para cortarles.

ESQUEMA DESPIDO DISCIPLINARIO POR OFENSAS VERBALES.

OFENSAS VERBALES (ET ART.54.​2.C)

–son expresiones orales o escritas, que implican un desprestigio o humillación moral para la persona que la sufre o recibe;

– se dirigen contra las personas que trabajan en la empresa y se aplica a la totalidad de trabajadores de la empresa y no solamente a los del centro de trabajo​​;

– el conflicto debe traer su causa en la relación de trabajo y no en aspectos particulares o ajenos a la relación laboral. Si se originan fuera del trabajo y se causan por razones ajenas al mismo, no es causa de despido.

Procedente:

– insultos y amenazas a compañeros se consideraron, por su gravedad, causa de despido, por ejemplo: a compañeros de trabajo (TSJ Cantabria 12-4-00, EDJ 18060; TSJ C. Valenciana 3-5-06, EDJ 309807; TSJ Sevilla 3-7-14, EDJ 157331);

– insultos mutuos entre familiares en empresa familiar (TSJ País Vasco 19-12-00 , EDJ 117477);

– trabajadora que en distintas ocasiones, en presencia de clientes y otros trabajadores, acusa a otro trabajador de ser un maltratador de niños y utiliza otras expresiones groseras (TSJ C. Valenciana 17-1-06, EDJ 51704);

– trabajadora de comedor escolar que de forma sistemática y reiterada responde agresivamente a sus compañeros de trabajo y además insulta y amenaza a los niños (TSJ Valladolid 5-1-11, EDJ 8981);

– trabajador que falta al respeto y envía correos con ofensas de forma continuada a trabajadora con la que mantuvo una relación (TSJ Madrid 24-4-14, EDJ 232421);

​- en situación de huelga , emitir un comunicado con falsedades y faltas de respeto para la empresa y los compañeros de trabajo (TSJ Cataluña 20-2-01, EDJ 3743); y el colocar carteles identificando y calificando de esquirol a trabajador no huelguista (TSJ País Vasco 23-12-04, EDJ 254070);

– producidas fuera del lugar y tiempo de trabajo si están vinculadas al mismo por dirigirse contra el empresario otros trabajadores y personas relacionadas con estos. Así sucede cuando las agresiones e insultos graves son proferidos contra compañeros tras una comida de empresa de Navidad (TS 31-5-22, EDJ 599968).

– Cuando la ofensa se prueba por la grabación efectuada por el compañero ofendido. Esta grabación no vulnera ni el derecho a la intimidad ni el derecho al secreto de las comunicaciones (TSJ Madrid 23-9-22, EDJ 708294).

Improcedente:

– los comentarios agresivos y de mal gusto a los compañeros, estando en situación de embriaguez no habitual (TSJ Cataluña 1-6-96);

– ofensas verbales a un compañero en estado de embriaguez y fuera del trabajo (TSJ Castilla-La Mancha 7-6-01, EDJ 38821);

– dirigirse a la encargada, de origen musulmán, que le había recriminado un incumplimiento laboral, con la expresión «musulmana, vete a tu pueblo», por cuanto se trata de un incidente aislado, no constando previas frases similares en su actuación y sin que la frase fuese acompañada de expresiones groseras, toscas o insultantes (TSJ País Vasco 12-12-07, EDJ 340828);

– insultos y amenazas dirigidas a trabajadores no huelguistas en el marco de un conflicto laboral con gran tensión (TSJ País Vasco 7-12-04, EDJ 253973);

– si en las ofensas producidas medió provocación (TS 16-2-90, EDJ 1635; TSJ Sevilla 7-3-18, EDJ 85350);

no se acredita la actitud agresiva del despedido, cuando la riña es mutua y hay bilateralidad (TSJ Madrid 22-2-12, EDJ 32361);

– cuando las ofensas se producen en un contexto de tensión, aunque el despedido usase un tono inadecuado, alzando la voz (TSJ Madrid 20-10-16, EDJ 21043);

– por falta de culpabilidad, cuando el despedido padece un estado depresivo grave (TS 10-12-91, EDJ 11698).

– cuando las ofensas son efectuadas por familiares y no se prueba la participación o inducción de esta (TSJ Cataluña 11-7-07, EDJ 137301).

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