Cuando una empleada del hogar, incluso si está en situación irregular administrativa, sufre una intervención médica (como una apendicitis) y es despedida por ello, los tribunales pueden considerar ese despido nulo y obligar al pago de indemnización. Recientemente se conoce un caso en el que se reconocieron más de 12.000 euros de indemnización por despido tras operación de apendicitis.
Este artículo analiza los fundamentos legales, los derechos aplicables al régimen especial del servicio del hogar y los pasos que puede seguir la trabajadora para hacer valer sus derechos.
1. El caso: datos esenciales y decisión judicial
Según la sentencia 1829/2025, una empleada del hogar fue despedida poco después de ser operada de apendicitis. A pesar de que no tenía autorización administrativa para residir legalmente, el juzgado entendió que el despido fue discriminatorio por motivo de salud y dictó la condena de la empresa al pago de más de 12.000 euros como indemnización.
Este fallo es relevante porque confirma que:
- La condición de irregularidad administrativa no impide que el trabajador acceda a la tutela judicial por vulneración de derechos laborales.
- La baja médica no legitima un despido si no hay causa objetiva justificada y no pueden precipitarse decisiones unilaterales contra la salud del trabajador.
2. Protección laboral del empleo doméstico: normativa aplicable del BOE
Para entender el alcance del derecho de esta trabajadora, conviene repasar qué normativa del régimen especial de empleados del hogar garantiza derechos básicos:
- El Real Decreto-ley 16/2022, de 6 de septiembre, tiene como objetivo equiparar paulatinamente las condiciones del empleo doméstico con las del resto de trabajadores por cuenta ajena. BOE
- En virtud de este decreto-ley, las trabajadoras del hogar tienen derecho a cotizar por contingencias profesionales (accidente de trabajo y enfermedad profesional) en los mismos términos que en el Régimen General.
- También se han eliminado ciertas diferencias injustificadas, y se busca que las extinciones en el servicio del hogar estén sujetas a causas justificadas y motivadas.
Así pues, aunque se trate de una relación laboral especial, las personas empleadas del hogar cuentan con protección frente a despidos injustificados y pueden reclamar judicialmente su indemnización.
3. Fundamentos jurídicos para impugnar el despido tras una operación médica
A continuación, los principales argumentos y elementos que pueden sostener una reclamación de nulidad o indemnización:
- Discriminación por razón de salud / vulneración del derecho a la integridad física y salud
Despedir a alguien por estar de baja médica puede vulnerar derechos fundamentales si la medida no está plenamente justificada y proporcional. - Falta de causa objetiva justificada para la extinción
El despido debe basarse en una causa concreta, real y debidamente acreditada. No basta la sola circunstancia médica para justificar la extinción. - Prohibición de despido arbitrario
En muchas ocasiones, la extinción debe motivarse, notificarse formalmente y ofrecer alternativas razonables (adaptación de tareas, prórrogas) antes de extinguir la relación. - Irregularidad administrativa no exime responsabilidad laboral
Que la trabajadora no tenga los papeles en regla no excluye su condición de trabajadora protegida. La normativa laboral y la constitucional española protegen los derechos fundamentales del trabajador independientemente de su estatus migratorio. - Indemnización y daños morales
Los tribunales pueden reconocer una indemnización por daños morales además de la indemnización laboral, cuando el despido vulnera derechos fundamentales o implica humillación.
4. Pasos recomendados para la trabajadora afectada
Para quien se encuentre en una situación similar, este es un plan de acción sugerido:
- Solicitar que el empleador le entregue la carta de despido por escrito, junto con las causas alegadas.
- Recabar prueba médica y documentación que acrediten que la operación de apendicitis y la recuperación estaban médicamente justificadas.
- Presentar demanda ante el Juzgado de lo Social solicitando la nulidad del despido o, en su defecto, indemnización.
- Invocar la normativa del empleo del hogar y el Real Decreto-ley 16/2022 para reforzar la protección.
- Solicitar medidas cautelares para que se disponga de pagos provisionales o se evite que el empleador se desentienda durante el proceso.
- Aportar prueba testimonial o documental que muestre que no hubo causa objetiva válida (o que la empresa no ofreció alternativas).
- En la ejecución de la sentencia, exigir el cobro completo, intereses y, si procede, indemnización moral.
Conclusión
El caso reciente de la empleada del hogar injustamente despedida tras ser operada de apendicitis demuestra que la protección laboral alcanza incluso a quienes carecen de permiso de residencia y trabaja en el ámbito doméstico. Gracias a normas como el Real Decreto-ley 16/2022 y la jurisprudencia que reconoce que la salud no debe ser causa de despido arbitrario, los tribunales pueden condenar a la empresa al pago de indemnización e incluso considerar la nulidad del despido.


